El mar mediterráneo.

El mediterráneo ha sido el lugar donde he nacido, como decía la cancion de Serrat. Y la história que les voy ha contar habla del mismo, de su gente.

 Según la wikipedia :La etimología de este mar procede del latín «Mar Medi Terraneum», cuyo significado es «mar en el medio de las tierras».

El mar Mediterráneo ha sido un mar clave para la Historia. Fenicios y romanos navegaron por él junto a los griegos, quienes sobrepasaron los límites del mismo a través del estrecho de Gibraltar hace unos tres mil años aproximadamente. Estos navegantes solo conocían las corrientes de los ríos y supusieron que la extensión de agua al otro lado de Gibraltar era un enorme río. Por lo tanto, la palabra que significa río en el griego clásico era Okeano, y de allí proviene la palabra océano.

En la Roma antigua se llamó Mare Nostrum (Nuestro mar) debido a que todas sus orillas fueron ocupadas por ella.La región mediterránea está caracterizada por un alto grado de endemismo que ha ocasionado que se la considere como uno de los lugares de mayor concentración de biodiversidad en el ámbito mundial.23 Dicha peculiaridad se explica de diversas formas: bajo impacto de la última glaciación en la zona, que produjo que actuara como reserva; la presencia de macizos montañosos importantes (por ejemplo, el Atlas, la cordillera del Taurus al sur, las zonas de Gúdar, Javalambre, Levante…), que dota de diversidad estructural al biotopo; y también a la larga historia de los diversos usos de la tierra por parte de la población local que ha creado y mantenido una amplia gama de hábitats.

La sierra de Irta

Esta palabra en su etimología procede del latín “hirtus” que significa hirsuto, erizado velludo y cosa aspera.

Los restos arqueológicos de la cova del diablets en la serra d'Irta,  datan del paleolítico superior , 10500 años antes de cristo, y muestran que la dieta de sus moradores incluía a la cabra  montesa , el ciervo y el conejo , como la recolección.Puedes consultar más datos aquí.

Según las excavaciones arqueológicas realizadas en 1996-97 en el Castillo de Xivert, se data una secuencia estratigráfica que nos habla de una ocupación durante la primera mitad del siglo II ac   hasta el siglo XVII.

Pueblos indigenas y colonizadores, griegos, fenicios,cartagineses

https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_antigua_de_la_pen%C3%ADnsula_ib%C3%A9rica

 

 

 

 

 

La sierra de irta ha sido habitada por pueblos iberos denominados Ilercaones, las fuentes que tenemos son griegas y Romanas, Hecateo de Mileto nombra tres tribus de iberos que viven en la costa oriental , los esdetes , los ilergetes y los misgetes.

Herodoto señala la presencia de los Celtas en dos de sus libros y Estrabón menciona que los Edetanos poseian toda la provincia de Castellón en los siglos V-IV a de c.

Plinio Segundo (III-20) cita entre Sagunto y el Ebro al rio Mijares (Udiva) como límite entre edetanos e ilercaones.

 

Festo Aviano menciona a los Los Beribraces,en su origen, esta tribu parece indudablemente céltica,

Había pues,en el siglo VI a. C. un pueblo céltico establecido en la orilla oriental de la meseta hispánica,al norte del río Turia. Por la descripción del

periplo se comprueba que los beribraces fueron pastores; también los celtíberos se dedicaban más al pastoreo que a la agricultura.

Los beribraces, dice Schulten, se mencionan después del ríoTuria porque

por su valle comerciaban con los habitantes de la costa y con los navegantes griegos.

 

Los beribraces debieron de entrar en la península con las primeras oleadas de la invasión céltica (siglos XI-VIII a. O), es decir, durante la primera edad del hierro.

Durante la segunda oleada de los celtas (600 a. C), correspondiente a la

segunda edad del hierro, el asentamiento de los beribraces es ya definitivo. Pero como en el caso ocurrido posteriormente con los pelendones (los aquitanos belendi), quedó parte de sus gentes en el Sur de la Galia.

El límite del territorio de los beribraces es precisamente la parte alta del Pa-

lancia, cerrada más allá del río por la Sierra de Espadan y en donde se halla

Segorbe.

 

Plinio y Ptolomeo nombran a los Ilercaones que los situa entre el Mijares y el Ebro.

Los restos de poblados que suelen encontrarse se caracterizan por

cerámica ibérica a torno sin ninguna decoración y con superficie de color plomizo, como el de las grandes ánforas ibéricas de Puig Castellar; por los perfiles de los bordes, de escaso relieve, son iguales a las de Castellón. Junto a esta cerámica es frecuente encontrarse fragmentos de cerámica helenística barnizada de negro (campaniense).

Los límites de los ilercaones, pues, se han de fijar a la altura de Oropesa, lige-

ramente al Norte de la Plana de Castellón y abarcando casi por completo el resto de la provincia hasta el Ebro; los edetanos quedan a la altura de Almenara y se extienden progresivamente hacia el Norte, por la cuenca del Palancia hacia el interior y la provincia de Teruel. La región media, toda la cuenca del Mijares, será la zona de contacto entre ambas tribus, en donde hubo algunos asentamientos aislados en época temprana, de los edetanos, que se extinguen en el siglo IV.

El río Udiva será pues el Mijares, y la noticia de Plinio es correcta y de gran

utilidad .

Tras desmembrarse del tronco ilergete debió de ser el momento en que los

ilercaones adquieren su nombre y personalidad como tribu. Su cultura fue muy pobre, como se comprueba por las excavaciones. Las relaciones hostiles con los edetanos sirven muy bien para explicar esa falta de contacto entre ambos pueblos; más civilizados los edetanos, más rudos y hostiles los ilercaones, crearon a lo largo de sus fronteras una zona fluctuante que hizo más difícil la exacta determinación de los límites.

 

A partir del primer milenio oleadas de fenicios, griegos y cartagineses desembarcan por las costas mediterránea, creando un vínculo con las tribus indígenas.

Buscaban metales (cobre, plata, estaño, oro y hierro) y productos locales ( salazones y otros)

 

 

Comercio marítimo en la provincia de Castellón. Restos arqueológicos.

 

Las poblaciones íberas de la zona de castellón se instalaron normalmente a lo largo de la costa en montículos que dominaban la llanura y establecieron relaciones comerciales con otros pueblos de navegantes que viajaban por el mediterráneo. Desde restos griegos , hasta el intenso tráfico marítimo de la época imperial romana, se documenta las transacciones de diferentes productos a lo largo de los siglos; la miel, las aceitunas ,el aceite, el garum, la brea y el vino. Las embarcaciones de cabotaje utilizadas tenia poco calado y fondeaban cerca de la costa por cortos periodos de tiempo y si se producía un cambio repentino de tiempo corrian el riesgo de embarrancar y hundirse, durante el tiempo que durase la carga/descarga y el aprovisionamiento, los marineros hacían la vida en los barcos, y si se rompía alguna pieza durante la carga y descarga, se lanzaría por la borda desde el fondeadero. Las piezas rodarían por la arena hasta quedar atrapadas en alguna grieta o agujero, donde la arena las tapa hasta que otro temporal las descubre.

 

 

Según el cuaderno de prehistória de Castellón del 30 ,2012 de Juan Elias Ramos y asunción Fernandez, cuyo trabajo enlazo aquí .

“ la presencia de ánforas de tipología griega masaliota, puede considerarse muy escasa en comparación con el resto de envases que hemos venido documentando y clasificando desde hace años. Sin embargo, creemos que ello puede resultar significativo desde el punto de vista del estudio arqueológico: por un lado, su distribución no es uniforme, lo cual aporta una valiosa información, y por otro lado, tenemos una cronología temparana para uno de los primeros envases del comercio de vino a larga distancia en este extremo del Mediterráneo occidental”, sobre un catalogo de 840 fichas, se han catalogado cinco como masaliotas, cuya cronologia va del siglo V y VI a. c.

 

 

CONCLUSIONES

Las consecuencias que se plantean ante los datos arqueológicos expuestos se resumen en varios puntos claves: La muestra obtenida de ánforas masaliotas en los hallazgos submarinos en este tramo de costa es tan solo de cinco ejemplares (ánforas completas o fragmentos) lo cual es una muestra coherente con el resto de la costa mediterránea española, excepto la zona de Gerona por su proximidad al foco ampuritano. Este tipo de ánforas representa un 6 por mil del total de hallazgos subacuáticos frente a la costa de la provincia de Castellón, sobre una muestra de 840 elementos que ya estadísticamente es una población consistente. Dentro de las ánforas masaliotas se observa la primacía de las formas globulares 2 de Py y bordes tipo 3, aunque hay alguna presencia de las formas 3 y 1 de Py y bordes tipo 7 y 1 (Py, 1978). Aunque la muestra es muy escasa, se advierte una acumulación de hallazgos submarinos en la zona de fondeadero de las Piedras de la Barbada, especialmente de aquellos hallazgos cuyo lugar de origen es conocido. Esto concuerda con la casi exclusiva presencia de fragmentos cerámicos de este tipo en los yacimientos terrestres del Puig de la Nau y el Puig de la Misericordia cuyo punto costero para desarrollar el comercio es precisamente este de las Piedras de la Barbada. Se confirma así la débil actividad comercial de productos griego-masaliotas desde el siglo VI a.C. al III a.C. en comparación con los púnicos contemporáneos de Cartagonova o Ebusus. Esta aparente acumulación en una zona concreta (Vinaròs-Benicarló) puede interpretarse como una singularidad de estos poblados iberos: diferente población, inicio de una ruta comercial

terrestre, productos especiales con los que comerciaban, etc… El comienzo de esta actividad comercial con los griegos masaliotas parece coincidir con los periplos griegos que dieron su origen a la “Oda marítima” de Rufo Fiesto Avieno por lo que muy probablemente el poblado del Puig de la Nau sea uno de los mencionados en dicho poema al sur de Dertosa, seguramente el primer punto de recalada en un singladura por el litoral después del puerto natural en el río Ebro.

 

 

ESTUDIO DE LOS RESTOS ARQUEOLOGICOS SUBMARINOS EN LAS COSTAS DE CASTELLON, por ASUNCION FERNANDEZ IZQUIERDO. Enlazado aquí.

 

 

 

 

 

 

Vinaròs

Benicarló